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Análisis de la composición corporal en escolares de 8 a 12 años Imprimir E-Mail
Nº CD. Colección congresos Nº1
Título CD /congreso: I Congreso Internacional de Las Ciencias Deportivas
Lugar: Pontevedra 2006
ISBN: 84-611-0552-4

Nota: Este Documento es sólo una muestra de los contenidos del CD y está protegido por los derechos de Copyright. Las imágenes, gráficos, tablas, anexos y otras ilustraciones no se mustran en esta pantalla y están incluidas en su respectivo CD-ROM. Para adquirir el CD pulsa aquí.

Categoría: Comunicación / Área 1 Salud / Condición física
Título: Análisis de la composición corporal en escolares de 8 a 12 años
Autor (es):   Borja Sañudo Corrales Moisés De Hoyo Lora
Institución en fecha de publicación:   Miembros del grupo de investigación HUM507:Educación Física Salud y Deporte. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Sevilla 
 Universidad de Sevilla

Introducción:


El objetivo de este trabajo será por tanto valorar qué repercusión tiene la actividad deportiva extraescolar sobre la composición corporal en los niños de la población infantil de Fuentes de Andalucía (Sevilla).
Material y Método: A 117 alumnos (n1= 56niños, n2= 61niñas) se midió su composición corporal y se comparó en función del sexo y los niveles de actividad física. 


Resultados:


No existieron difencias significativas ni en función del sexo ni por AF en el sumatorio de 6 pliegues cutáneos. Ligeras diferencias en el IMC entre deportistas y no deportistas 20,13 kg/m2 (SD= 3,03) frente a 20,32 kg/m2 (SD= 4,61); tampoco se encontraron diferencias significativas al comparar el porcentaje de masa grasa con el nivel de actividad física en ambos grupos; si lo fueron sin embargo, al comparar el porcentaje de masa magra.
Discusión: Nuestro estudio demuestra que el IMC no es buen indicador del grado de adiposidad. Las diferencias encontradas en la mayoría de los parámetros estudiados no son significativas pero si existen diferencias reseñables en cuanto al sexo y nivel de AF 


Conclusión:

La práctica de actividades deportivas extraescolares  tiene efectos muy positivos sobre la composición corporal Palabras clave: IMC, composición corporal, actividad física, salud, niños

Introducción: 


Cada día más, percibimos un descenso de la actividad física (AF) realizada por nuestros menores; tanto dentro como fuera del contexto de la EF, por lo que parece importante aumentar la calidad de dicha práctica. Esta reducción de ejercicio físico ha provocado un descenso en el estado de la condición física con la consiguiente influencia sobre la salud y calidad de vida, así como en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y osteoporosis (Guerra, S; Pierón, M Ribeiro, J Salbe AD). Los factores que han producido el cambio del IMC en los últimos decenios, son producto del sedentarismo y del creciente consumo de grasas y azúcares que ha sido descrito en otras poblaciones. (Burrows 1988; Pierón 2003)
La actividad física regular puede ayudar a mantener en forma a la persona practicante, a conseguir un buen nivel de salud y a mejorar la calidad de vida (Serra y col. 1996; Villeneuve y col. 1998; Dunn y col. 1999; Owens y col. 1999)
En este sentido la técnica del somatotipo constituye un recurso útil en el análisis de las repercusiones en cuanto a la variación de la forma corporal derivadas de los procesos de crecimiento y de maduración y en la monitorización de las adaptaciones morfológicas provocadas por los hábitos alimenticios y por la práctica de la actividad física (Berral 1999)
Los métodos antropométricos de valoración del estado nutricional pueden usarse para el cálculo de la densidad corporal, masa magra y masa grasa y han sido los más empleados por su accesibilidad, sencillez de aplicación, reproducibilidad, inocuidad y economía.
De estos estudios se deriva que es entre los 6 y los 12 años cuando se producen los mayores cambios en el somatotipo, tendiendo a estabilizarse con la edad. Durante la infancia y adolescencia algunos chicos y chicas se estabilizan en su somatotipo, pero sin embargo la mayoría varían mucho hasta que son adultos, edad en la que una gran parte de los cambios se relacionan con las influencias medioambientales. 
El objetivo de este trabajo es valorar qué repercusión tiene la actividad deportiva extraescolar (concretamente la llevada a cabo por el Programa FIDES) sobre la composición corporal en los niños de la población infantil de Fuentes de Andalucía (Sevilla).
Material y Método: 
Sujetos:
En el curso académico 2005-06, 340 sujetos de entre 8 y 12 años estaban matriculados en los centros de la población Sevillana de Fuentes de Andalucía (Tabla 1); de ellos, 117 niños fueron elegidos al azar (n1= 56niños, n2= 61niñas). Fueron divididos en función del grado de actividad física, considerándose como activos aquellos que realizaban actividad dirigida por un monitor al menos tres veces por semana durante una hora cada día. Todos firmaron consentimiento escrito para participar en el estudio. La muestra fue estratificada por edad, sexo y nivel de actividad física.

Las imágenes, tablas, ilustraciones, y/o gráficas, se encuentran en el CD Nº1 de la Colección Congresos.

Antropometría:
Los datos que se analizaron son los que aparecen en la siguiente proforma (Tabla2) y se extrajeron según las técnicas recomendadas por el “Manual de Cineantropometría” (Esparza, 1993) y el manual de la ISAK (2001). Dos observadores analizaron la muestra por separado y se calculó el error técnico de medida admitiendo una tolerancia de un 5% en pliegues cutáneos y de un 2% en el resto de medidas. Para obtener a relación entre las tomas de datos de los dos observadores se analizó el coeficiente de correlación de Pearson, considerando una buena correlación cuando el valor absoluto de este fuera

Las imágenes, tablas, ilustraciones, y/o gráficas, se encuentran en el CD Nº1 de la Colección Congresos.

El peso y altura se obtuvieron mediante una balanza y un tallímetro de pared con precisión de 0,1cm.
Los pliegues (bicipital, subescapular, tricipital, pectoral, axial, supraespinal, abdominal, muslo, pierna y suprailíaco) se midieron, por triplicado, con un plicometro Holtain Skinfold Caliper (Holtain Ltd., Dyfed, UK) con amplitud de 0 a 48 mm, graduación de 0,2 mm y presión constante de 10 g/mm2. Para los diámetros óseos de utilizó un paquímetro con capacidad de medida de 140 mm. y precisión de 1 mm y para los perímetros musculares, una cinta métrica Harpenden Anthropometric Tape de Holtain Ltd.
Para evaluar el nivel de AF se utilizó un cuestionario internacional de actividad física modificado (IPAQ reducido). Se calculó el porcentaje de masa grasa según la ecuación propuesta por Lohman (1984) a través de la densidad corporal obtenida por la fórmula de Parizkova (1961) validadas en estudios con menores.
El tratamiento de los datos se llevó a cabo mediante el programa MEDIDEP 2000 v2.4i.129 desarrollado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia y mediante el paquete informático SPSS 10.0 para Windows (SPSS Inc., Chicago, IL, EE.UU.), considerándose como estadísticamente significativo un valor de p < 0,05.

Resultados: 


Peso y talla:
Al igual que sucede con la masa corporal, la talla es una variable que va aumentando a lo largo del crecimiento (Tabla 3). El peso medio de las niñas es de 36,70 kg. (SD= 8,47) y la altura de 137,8m. (SD= 7,86). Respecto a los niños el peso medio es de 39,96 kg. (SD= 10,95) y la altura de 139,59 (SD= 7,39).

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Pliegues cutáneos:
Es sabido que los pliegues cutáneos estiman el depósito de grasa subcutánea. Nuestros resultados señalan que los pliegues mayores fueron los tomados en la extremidad inferior seguidos del pliegue tricipital. En todos los casos los chicos presentaron valores absolutos más altos (gráfica 4). En relación a la sumatoria de los 6 pliegues, podemos afirmar que las diferencias no son estadísticamente significativas entre niños y niñas (P>0,10).

Las imágenes, tablas, ilustraciones, y/o gráficas, se encuentran en el CD Nº1 de la Colección Congresos.

Diámetros óseos y perímetros musculares: En la tabla podemos observar las medias y desviaciones típicas de los diferentes

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Índice de masa corporal (IMC):
En cuanto al IMC, el valor medio es de 19,65 kg/m2 para el conjunto de la muestra. Tanto en los sedentarios como en los deportistas esta variable aumenta conjuntamente con la edad. Para niños deportistas la media es de 20,13 kg/m2 (SD= 3,03), mientras que para los no deportistas es de 20,32 kg/m2 (SD= 4,61). Respecto a las niñas, aquellas que practican actividad extraescolar con monitor presentan un IMC medio de 19,25 kg/m2 (SD= 3,00), mientras que las que no realizan actividad física organizada tienen un IMC medio de 18,94 kg/m2 (SD= 3,15). Las diferencias dentro del mismo sexo no se pueden

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Composición corporal:
-Masa grasa: La media de la muestra se sitúa en 20,73% (SD= 8,65), siendo de 21,76% (SD=8,86) en niños y en 19,71% (SD= 8,44) en niñas. Las diferencias encontradas en relación a la práctica o no de actividad física no se pueden considerar estadísticamente significativas (Tabla 7).

Las imágenes, tablas, ilustraciones, y/o gráficas, se encuentran en el CD Nº1 de la Colección Congresos.

-Masa magra: Respecto a este parámetro la media de la muestra es de 34,8% (SD= 12,1). Para niños la media es de 33,09 (SD=7,80), mientras que para las niñas es de 37,40 (SD=7,43). Esta diferencia en la masa magra es estadísticamente significativa (P<0,001).  Si comparamos la masa magra en función del grado de actividad física podemos afirmar que las diferencias no son estadísticamente significativas en ambos sexos. 


Discusión: 


En nuestro estudio el IMC medio es de 19,65; si lo comparamos con la MG media (22,6%), obtenida a través de la medición de pliegues, podemos afirmar que las diferencias entre ambos son muy significativas (P<0,01). Nuestro estudio demuestra, al igual que otros publicados con anterioridad, que el IMC no es un buen indicador del grado de adiposidad, especialmente cuando se comparan sujetos con diferente grado de actividad física (López Calbet y cols., 1997). Por lo tanto, los valores de IMC en niños, aunque pueden constituir una medida razonable del grado de obesidad (Dietz y Bellizzi, 1999), deben ser evaluados con cautela.
Tanto en adultos como en niños, un IMC igual o superior a 25 kg/m2 debe considerarse sugestivo de sobrepeso, mientras que un valor superior a 30 implica la existencia de obesidad (Dietz y Billizzi, 1999). Utilizando este criterio, un 7,7% de los niños de Fuentes de Andalucía entre 8 y 12 años presentan obesidad, mientras que un 0,85% tiene sobrepeso. Estos datos son muy similares a los obtenidos por Jiménez (2001) para niños de sexo masculino de 8 a 20 años en la población de Gran Canarias, presentando obesidad un 12,3% de los niños y sobrepeso un 1%.
Si utilizamos como límite de referencia para considerar que un niño tiene sobrepeso
o es obeso, que su porcentaje de masa corporal sea superior al 20%, tal como han propuesto algunos autores (Dwyer y Blizzard, 1996 y Lohman, 1992) resulta que un 53,84% de los niños/as presentan obesidad o sobrepeso. Si tenemos en cuenta el sexo, un 52,35% de las niñas presenta obesidad o sobrepeso, frente a un 55,35% de los niños. Estos datos son superiores a los obtenidos por Jiménez (2001), quien observó un 36% de obesidad-sobrepeso en niños de 8 a 20 años de Gran Canarias. Di Battista y cols. (1998), encontró en su estudio que un 30% de los niños entre 5,8 y 11,5 años cumplían este criterio.

Conclusión: 


La práctica de actividades deportivas extraescolares  tiene efectos muy positivos sobre la composición corporal de los niños y adolescentes lo que se asocia a un menor grado de obesidad.
Consideramos oportuno llamar la atención sobre la importancia que la práctica de la actividad física tiene en la salud de la población en desarrollo, siendo este el método preventivo, junto a una nutrición adecuada, más eficaz contra los problemas de sobrepeso y obesidad en el periodo adulto.
Tanto las autoridades sanitarias como las educativas deberían facilitar, sino incluso, establecer como obligatoria para todos los niños en edad escolar, la participación en deportes que impliquen la realización de, al menos, 3 horas de actividad física semanal, a añadir a las horas de Educación Física contempladas en la legislación actual.

Bibliografía 


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Heath, B.H. y Carter, J. (1967). A modified somatotype method. Am J Physiol Anthrop, 27: 57-74.

 
cd1

audio  Colección Congresos nº1  España - Pontevedra 2006.

CD Nº1 Congreso Internacional de las Ciencias Deportivas. Este cd recopila las 21 ponencias impartidas en el Congreso Mundial de las Ciencias deportivas celebrado en septiembre 2006 [información detallada]
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